Hace tanto tanto tiempo que no
escribo, porque escribir era el recordatorio de aquello que me hacía triste o
pensaba que me había hecho feliz pero no.
Como todo lo anterior a ti.
Este blog a día de hoy no tiene
sentido porque no estabas tú aquí,
pero permíteme que eso cambie.
Crecemos en una sociedad donde
aceptamos a dejar ir y nos da miedo arriesgarnos por alguien, pero sinceramente
tú has cambiado mis esquemas.
Quedándote siempre desde el principio.
Digamos que llevo un año y meses
sin escribir porque justamente al mes de mi último texto apareciste.
Apareciste tú, mi irlandés bonito.
Un hombre precioso que nació un 29 de Diciembre, y que doy gracias a la
vida de que hayas existido.
He aprendido tanto, que por fin
sé cuál era y es mi lugar favorito del mundo.
Sé qué es lo que más feliz me
hace y me hará toda la vida.
Ese eres tú, Niall.
Esto va dedicado a ti porque es tu cumpleaños y te
merecías algo bonito.
Pero también va dedicado a ti porque jamás pensaba que tenía tanto
amor dentro ni tampoco que alguien tendría tanto para mí, siempre pensaba que
eso solo era en las películas y que nadie se enamoraría de mí.
Pero de nuevo, cambiaste mis
esquemas.
Tú y yo
estamos viviendo una película que ni siquiera existe de lo bonita qué es.
Tú y yo,
como dice nuestra canción:
[Tú y yo;
Cantándole a las amapolas,
Riéndonos que el río llora,
Y escuchando lo que te escribí]
Y sinceramente vaya manera de
volver a escribir porque es contigo, y no pienso perderme ni un segundo más sin
ti.
Que ya he perdido 24 años, y
he recuperado el resto de mi vida.
En serio, podría decirte todas
las cosas que me haces aprender y he aprendido.
Y lo bonito que me haces porque tú eres jodidamente brillante como un
diamante.
Gracias por hacerme confiar en mí
y apoyarme siempre.
Gracias por estar en las malas y
empatizar. Y gracias por estar en las buenas y darlo todo conmigo.
Hemos pasado el mejor año de
nuestra vida;
Con citas en restaurantes y
acompañar cada momento con vino,
Con fiestas y alcohol teniendo
las mejores conversaciones,
Con risas y momentos de película
y manta,
Con vivencias en familia y amor,
Con fotos y bubble tea,
Con sexo y pasión,
Con nosotros,
Juntos.
Gracias porque sin ti no soy yo.
Y tengo tan claro que viviremos
muchos años más juntos.
Al igual que tengo claro que
algún día nos casaremos y te diré: te lo dije cosita.
Aunque nos separen 3063,1
kilómetros y a veces se haga difícil, merece la pena cada segundo.
En serio, vaya suerte la mía
contigo. Seguiré pidiendo deseos a las 11:11 para tenerte.
Eres el amor de mi vida.
Y si la gente te conociera
sabrían por qué estoy tan enamorado de ti.
Feliz cumpleaños amor de mi vida.
Feliz cumpleaños, Niall.
Espero que siempre estés con
aquello que te haga feliz.
Solo espero que nunca dejes de
sonreír ni desaparezca tu esencia ni magia.
Te amo almendrita.
Te amo mi guiri.
Te amo algodoncito de azúcar.
Te amo mi tortuguita.
Te amo, Niall Caulfield.
Por y para siempre, te lo
prometo.